Mi amiga y yo subimos al columpio y empezamos a mover las piernas; estiramos, flexionamos, estiramos, flexionamos. Ya nos movemos, el aire nos alarga la boca en una amplia sonrisa, me giro y la veo feliz, con los ojos cerrados y el pelo revuelto que viene y va tapándole la cara por momentos. Ahora estamos balanceándonos en este columpio oxidado y miramos al cielo y al suelo, al cielo y al suelo, al cielo y al suelo y nos sentimos tan bien juntas en este sube y baja que no importa si nos toca estar arriba mirando el cielo o abajo mirando el suelo.
martes, 25 de noviembre de 2014
lunes, 24 de noviembre de 2014
Qué sé yo.
Leía con ansia todo lo relacionado con el ser humano hasta que un día se miró espantado al descubrir que no había nada escrito sobre él.
lunes, 10 de noviembre de 2014
Margaritas hasta que me quiera.
Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere.
Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere.
Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Fin de la infancia.
Ya eres una mujer, me dijo mamá.
Corrí ilusionada a mirarme en el espejo y me asusté al ver una niña tan asustada.
Corrí ilusionada a mirarme en el espejo y me asusté al ver una niña tan asustada.
lunes, 27 de octubre de 2014
Leer entre líneas.
Los mayores no saben de lo que hablan y están zumbados. Decidí esforzarme por aprender a leer entre líneas así que cogí la lupa de mi hermano mayor, el libro más grande y gordo de la librería de mi padre y me puse manos a la obra. Repito: los mayores no tienen ni idea. Entre las líneas de "El Quijote" no había mensajes ocultos ni metáforas de esas. Casi me caigo de la silla cuando asomó violentamente el puño de un chiflado barbudo que montaba a caballo. Gracias a la paciencia de un gordito que parecía su amigo de confianza, el otro majara dejó de dar puñetazos al aire y se fueron cabalgando no sé hacia donde porque cerré el libro sin entender absolutamente nada.
lunes, 20 de octubre de 2014
Identidad.
No miento si digo que mi ex mujer, aquel día en los juzgados, fue víctima de una extraña posesión demoníaca. Caminaba distinto y firmó con una determinación impropia en ella. Me pareció que el tiempo se detuvo mientras movía el boli trazando aquella rúbrica ilegible que sólo ella entendía y pude ver, con mis propios ojos, cómo su rostro se transformaba en otro a medida que la firma se manifestaba sobre el papel.
lunes, 13 de octubre de 2014
Verdad amarga.
Me pidió que le dijese la verdad pero yo sabía que no podría soportarla así que le dije que le diría sólo la mitad de la verdad. Cuando escuchó la primera frase me rogó que mejor le dijese la mitad de la mitad.
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